Mi precio es ninguno (Plaza&Janés, 1996; Espasa Calpe, 1999).


Traducciones:

Alemán: In einer Nacht in einer Bar, traducción de Alexander Dobler, Ullstein, Berlín, 1997. ISBN 3-548-24129-8.

Danés: Min Preis er Ingen, traducción de Peer Sibast, Husets Forlag/S.O.L., Arhus, 2000. ISBN 87-7483-446-0.

Ruso: Maxaoh, Moscú, 2006. ISBN 5-18-000930-8.

Textos de contracubierta: La desaparición de tres kilos de cocaína es la excusa para narrar una historia de amor cargada de pasión, venganza y lealtad entre Max "El cojo" y Elsa, mediante una trama de bajos fondos, gente peligrosa y tratos ilegales, en la línea más tradicional de la novela negra al estilo de Dashiell Hammett o Raymond Chandler.

Max, que ha vivido y parece vivir sólo para la decadencia, suele matar su tiempo en un bar cutre de la noche madrileña. De pronto, como una ráfaga de vida, aparece una mujer despampanante que él recuerda muy bien: Elsa fue su gran amor y la causa de su ruina seis años atrás. Ella lo traicionó, o por lo menos eso cree Max. Sin embrago, las cosas no son tan sencillas y Elsa intentará explicárselo, aunque los hechos contradicen su versión: ella sigue viviendo con García, el traficante que dejó cojo a Max. Y éste está dispuesto a vengarse de él y de sus matones...

El autor logra una historia mordaz, irónica y brutal, que se sustenta en un agudísimo sentido del humor y constituye un singular homenaje a los grandes temas del hombre y la narrativa de todos los tiempos: la lealtad, el amor, la traición y la muerte.

Visión personal de Martín: Tenía ganas desde hacía tiempo de escribir una novela de género negro, algo que se traslucía en Algunas chicas son como todas, en la que Pablo lo está haciendo. Es una de las novelas con cuya escritura más he disfrutado. También es la más cinematográfica de todas (algunos críticos dicen de algunas novelas que son más cine que literatura con mucha ligereza y mayor ignorancia). A mí me gustaría ser como Max, aunque algo menos borracho y, desde luego, con mejor suerte, y Elsa y García son dos personajes que me encantan; no es extraño, pues, que de cuando en cuando me asalten tentaciones de volver a ellos, a la época en que se conocieron, se enamoraron, se hicieron amigos y se separaron. Mi precio es ninguno es una novela claramente deudora de toda una tradición, con sus reglas propias. Espero que tenga algo original. Al principio el título era otro, pero en Plaza&Janés tenían problemas jurídicos con el de otra novela de otro autor, veían fantasmas donde sólo había sombras, y lo tuve que cambiar, pues me dijeron que ya había una película de título idéntico al mío. Un par de años después comprobé que la tal película tenía un título simplemente parecido, y además, en su traducción, y no en su versión original. Una nueva lección. De todas maneras, me gusta el título con el que se ha quedado, y lógicamente no quise cambiarlo cuando se publicó en Espasa.

La crítica ha dicho:

"Presentar esbozos en vez de elementos más o menos acabados corre el peligro de la esquematización. Martín Casariego ha evitado caer en ello gracias a los diálogos. Estos muestran un mundo mucho más complejo que el que aparece a simple vista y es gracias a éstos por los que los personajes descubren sus motivaciones. Podría argumentarse que la novela corre así suerte pareja a la del cine o el guión televisivo. Desde luego la narración debe mucho a esos elementos pero la estructura es esencialmente narrativa y no deudora de lo visual. De ahí que los personajes se descubran exclusivamente a través de las palabras y no de los gestos o de las actitudes. De ahí ese crescendo que recorre la novela y que se extiende desde lo opaco a lo que se muestra cada vez más transparente. De ahí, por tanto, ese estilo que lleva lo implícito hasta sus últimas consecuencias. Los grandes temas de la épica, el amor, la venganza, la traición... están presentes en Mi precio es ninguno vistos desde la óptica de la ironía cuando no abiertamente del humor. Esa actitud, profundamente moderna, esconde una valorización moral donde la sociedad se presenta como el reverso de la medalla de los valores que defiende. Martín Casariego ha sabido dar muestra de esa perplejidad mediante una historia que es clásica en el género, pero que adquiere el tono de una vindicación más oculta y que se enraíza en temas siempre presentes en la literatura". (Juan Angel Juristo, El Mundo-La Esfera).

"Infatigable en su envolvente charla, irónica y mordaz si el asunto lo requiere, esa voz que sabe cambiar de registro con admirable flexibilidad reaparece en otro sujeto y cambia de tercio la conversación que se trae con sus lectores. [...] un diálogo asombrosamente ágil y brillante, y unos cuantos temas escogidos como banda sonora para componer el encuadre de cada escena: para acalorar el ambiente, los escasos momentos concedidos a la nostalgia, o para incidir, con trágica ironía, en un final que se impone sobre las dos historias planteando su disyuntiva. Tiempo de amar, tiempo de morir". (Pilar Castro, ABC).

"Hay en Mi precio es ninguno una historia que crece página a página, que refrenda los temas tópicos del género y por ende los de la literatura universal: el amor y la lealtad, la traición y la venganza o la muerte, reforzados, no obstante, por una actitud irónica que se engrandece bajo un epigráfico sentido del humor". (Pedro M.Domene, Diario de Córdoba).

"Un lenguaje directo, de frase corta y un diálogo de jerga, con rasgos de ironía, incluso el sarcasmo más negro que nace de la visión estética de un escritor que hace de la escritura un arte de la palabra". (Diario de Terrassa).

"Martín Casariego nos demuestra que sacudiendo los elementos clásicos de la novela negra también puede extraerse una obra divertidísima, llena de diálogos brillantes y personajes entrañables, en la estela (aunque con notables diferencias) de la línea paródica seguida por Elmore Leonard y otros". (Mosaico).

"El resultat final és una novel·la dáquelles que es devoren i que tenen la màgia captivadora d´una prosa desmitificada, planera i ocurrent que juga amb els tòpics del gèner i que els actualitza e ils refresca amb una habilitat peculiar". (Jordi Cervera, Nou Diari).